Unos hablan de Gestión
del Conocimiento, otros de aprendizaje organizacional, otros de Capital
Intelectual e, incluso, algunos de activos intangibles. Pero,
independientemente de su nombre, ¿qué es la Gestión del Conocimiento?
Hace ya tiempo las
organizaciones descubrieron que los activos intangibles, y no los físicos
y financieros, eran los que les aportaban un verdadero valor. Estos
activos intangibles son los recursos o capacidades de la organización.
Por ejemplo, son activos intangibles las capacidades que se generan
en la organización cuando los recursos empiezan a trabajar en grupo. La
organización utiliza estos activos para crear valor, si bien no son
valorados desde un punto de vista contable.
Lo ideal es analizar la
evolución de los intangibles en el tiempo. Es decir, estar
informados de si los activos intangibles aumentan o disminuyen entre
periodos de tiempo comparables.
En los años ochenta
aparece la Teoría de Recursos y Capacidades en el ámbito académico.
Esta teoría se puede considerar como la precursora de la Gestión del
Conocimiento.
Se centra en analizar los recursos y capacidades de las
organizaciones como base para la formulación de su estrategia. Los
fundamentos de la Teoría de Recursos y Capacidades son los siguientes:
1.- Las organizaciones
son diferentes entre sí en función de los recursos y capacidades que
poseen en un momento determinado, recursos y capacidades que no están
disponibles para todas las empresas en las mismas condiciones, hecho que
explica sus diferencias de rentabilidad.
2.- Los recursos y
capacidades tienen cada vez un papel más relevante en la estrategia. La
pregunta que hay que contestar es la de qué necesidades puedo
satisfacer, y no la de qué necesidades quiero satisfacer.
3.- El beneficio de
una empresa es función de las características del entorno y de los
recursos y capacidades de qué dispone.